viernes, 9 de marzo de 2012

HOJA DEBIDA


HOJA DEBIDA

Nací el 2 de mayo de 1991, víctima de un embarazo planeado. Mis papas no querían tenerme rápido. Aunque tuve una hermana, 8 años de diferencia me hicieron sentir sola, tanto que tenía un amigo imaginario  llamado APURELLY con el cual hablaba sin parar; lo veía en las paredes, en mis muñecas, hasta en las matas, fui una pequeña loca y no sé si todavía quedarán restos en mi cabeza de locura, aparentemente no.
Soy de una generación que creció  viendo  Barney  y sus amigos, todavía no creo como pude gastar tantas horas de mi vida repitiendo día a día la canción de  te quiero yo y tu a mi somos una familia feliz, bueno no culparé a nadie, solo al jugo de remolacha que me daban mientras veía el programa, mi mamá me obligaba a tomármelo con el argumento de que crecería grande y fuerte, pero hasta el día de hoy no veo sus efectos.
Por desgracia fui formada en un colegio femenino y de monjas, nunca lo acepté pero tuve que convivir con la religiosidad, la perfección extrema y la cuadricularidad de las mojitas que querían todo sin arrugas.  Gané medallas de excelencia, recité poemas en todos los actos culturales, bailé la cumbia y el bullerengue, toqué guitarra en la Tuna, gane el segundo puesto en la feria de la ciencia, aprendí un buen inglés y no logré pertenecer al equipo de basketball, no precisamente por el jugo de remolacha.  Aunque fui representante estudiantil y representante de once  no pude salvarme de terminator (la coordinadora de disciplina), la cual un día me hizo anotación por formar una guerra de papel higiénico  que logró la integración de todo el salón.
Pude graduarme sin aprender muy bien calculo pero amando la lectura y la historia. Con un dilema para elegir si quería estudiar Derecho o Comunicación decidí guiarme por mi instinto, ese sexto sentido que dicen que tienen las mujeres. Comunicación y relaciones corporativas, esa era mi carrera, mis familiares me preguntaban que iba a estudiar y cuando decía el nombre siempre escuchaba ¿qué es eso?  Y yo una y otra vez explicaba en cada fiesta decembrina de que trataba, no niego que he cambiado su nombre real para un mayor entendimiento de quienes no la conocen: Comunicación empresarial, comunicación y relaciones públicas etc.
Me encanta la gente, me gusta compartir y disfrutar de una conversación, analizo los detalles. Por eso creo que me gusta la investigación, el mercadeo y las relaciones públicas. Confieso que tantos pasos y requisitos para presentar un trabajo o proyecto me fastidian, yo prefiero el trabajo de campo libre sin estar ceñida a cumplir unas normas como las de ICOTEC el famoso dolor de cabeza que te genera una medición de una hoja centímetro a centímetro. Prefiero la espontaneidad, lo creativo, el toque personal de cada ser. Amo leer noticias y estar enterada de lo que sucede a mi alrededor, espero algún día no ser parte de una de esas noticias amarillistas, aunque  son llamativas por su color no quiero tantos ojos puestos en mi. Mientras más pasan los años me contradigo en lo que pienso, todo lo que he aprendido es porque lo veo.
No tengo todo calculado, ni mi vida resulta pero tengo muy claro que mi lugar no será aquí toda la vida, bueno al menos eso creo. Quiero traspasar las fronteras y los limites territoriales, muero por conocer y vivir experiencias con otras culturas y disfrutar de no tener una rutina cuadriculada. No sé que será de mi mañana, sólo sé que no quiero ser un cuerpo con mente frustrada, lucho todos los días por hacer lo que me gusta y por no acomodarme en la silla en la que estoy.

Andrea Lotero Guzmán 

2 comentarios: