Nací
el 1 de julio de 1991, en una familia muy unida y con un estrato en el que
nunca falto nada y cada quien tuvo lo que necesitó y quiso; en realidad no sé
porque me pusieron Marcela pero lo prefiero por encima de Nataly que era el que
mi papá quería. Dominada por el género femenino, tanto en mi casa como en mi
colegio, forme un cierto sentido de lucha contra los maltratos hacia mi género,
lo que hizo que desarrollara un carácter fuerte ante injusticias; y soy
solidaria y tolerante ante las dificultades de los demás.
Mi
madre Gladis Elena Barrientos, siempre fue y ha sido un gran ejemplo de lucha y
dedicación, mi padre José Gabriel Mejía, se podría decir que como padre es muy
buen mecánico; gracias a la vida, siempre viví con mis tías a las cuales les
sobro amor para mí y mi hermana.
Me
destaque en mis estudios primarios por piojosa y mi gran liderazgo en mis
labores desempeñadas, al entrar al bachillerato tome una actitud más
responsable y aprendí a dedicarle más tiempo a mis pasiones, como lo son la
escritura y la retorica. Acepto que tuve ciertos problemas con las normas de la
institución educativa en la que pase la mayor parte de mi vida, aun así hice
buenas amigas y aprendí lo necesario para marcar mis creencias y convicciones,
además de tener un muy buen rendimiento académico.
Pienso
que la iglesia es un buen negocio, el cielo es uno de los mejores paisajes, la
familia es para siempre, el alcohol tarda mucho en borrar las tristezas y cada
persona cumple un papel importante en la vida; no me gustan las injusticias, la
mediocridad, ni las personas melosas… no me gusta que me toquen, odio que me
toquen, las personas no deberían tocar a las demás, odio la lamboneria.
Creo
en un Dios superior, en el amor sin prejuicios y en que yo misma construyo mi
futuro; sueño con hacer proyectos que cambien la vida de las personas, con
ejercer mi carrera y devolver a mi familia tanto amor y dedicación, aun creo en
el matrimonio, pero también en el divorcio; quiero formar una gran familia, que
se sientan orgullosos de mi y que las personas me reconozcan por mi labor
social.
Me
apasiona la comunicación, el constante contacto y la relación con los demás,
lloro con canciones y películas, suelo dormirme en los viajes y marearme en los
columpios. A veces soy terca y un poco distante con los desconocidos, pero con
una buena relación soy incondicional, respetuosa y colaboradora. Admiro la
puntualidad, el orden y la dedicación, por eso cada día trato de cumplir con
esos aspectos.
Me
proyecto como una persona respetable o por lo menos un buen ejemplo para los
demás, con grandes proyectos por realizar y miles de sueños por los cuales
luchar; tengo un mal gusto musical, soy poco receptiva para el ingles y me
encanta pasar tiempo con las personas que quiero, sin importar el lugar o las
condiciones de las salidas, porque pienso que a veces es bueno hacer nada con
tu amigos o familia.
No
creo que los sacerdotes sean la representación de Dios en la tierra ni en que
en el 2012 se acabe el mundo, he comprobado que el que es no deja de ser y que
las personas no cambian, más bien disimulan sus defectos. Valoro mis momentos
de soledad y los he aprendido a disfrutar al máximo con mis pensamientos,
prefiero madrugar que trasnochar y estoy segura que todas mis acciones están respaldadas
con buenos valores e intencioenes.
Por: MARCELA MEJÍA BARRIENTOS
Pilas tildes en pasados: SOBRÓ...
ResponderEliminarbuena descripción y relato de vida