Está oscuro, pero alcanzo a ver algo. El pasillo de entrada no es tan largo y con solo unos pasos llego a la gran estructura de ladrillos perfectamente alineados. No hace ni frio ni calor, está fresco. Algunos ventanales me permiten ver hacia una vía, un poco arenosa junto a la Universidad.
Sigo por los largos pasillos del segundo piso. Mientras tanto solo veo el color blanco recorrer el lugar, de un lado a otro. No se detienen. Unos suben, otros bajan. Hay muchas puertas y ventanas que dan a unos salones grandes con mesones y vitrinas. Unos tienen herramientas de medición, otros para sembrar y otros no se para que son.
Me detiene una torre enorme, está en el extremo que marca la punta del triángulo que forma el edificio. La persona que me recibió, comienza a contarme una historia: “Mi sobrinita, la hija de mi hermana mayor, me pide que la traiga al castillo. Le encanta subir a la torre y volver a bajar, al final, no le cuesta nada y ni siquiera se cansa”. Y tiene toda la razón, si parece la torre de un castillo.
Bajo las escaleras, llego al primer piso, o para mí, el sótano y me encuentro con un lindo jardín. Está en el centro de la estructura y el cielo abierto sobre él permite que la luz del sol o la lluvia, rieguen el verde de sus plantas. Más adelante hacia la izquierda, la sombra de un árbol me llama para que descanse bajo él. Parece un árbol de mangos. Que rico! con sal y limón, apenas para este calor. Pero no me puedo quedar, debo irme a almorzar, ya siento hambre y todavía me falta un piso por recorrer. Gracias a Dios hay ascensor, así no me canso tanto.
Me devuelvo, pero ahora por el pasillo de la derecha y una puerta gris me recibe, abre sus compuertas y mientras subo puedo ver de nuevo el hermoso jardín, a través del vidrio.
Llego al último piso, hay más claridad aquí, y puedo ver la totalidad del edificio. Escucho ruidos, y me dirijo al balcón. Están construyendo otro edificio, pero todavía no tiene mucha forma, solo hay un montón de escombros, arena y unas cuantas columnas.
Los tres pisos son casi iguales, me aburrí aquí afuera, porque parece que detrás de cada puerta, las cosas son diferentes.
Encantador
ResponderEliminar;) Thanks!
ResponderEliminarLuz Ma!