lunes, 27 de febrero de 2012


HOJA DEBIDA - NATALIA PERDOMO
Quiero comenzar por una experiencia que quizás marco en gran parte mi forma de ser y en múltiples ocasiones de pensar…
La manera en la que vivimos nuestra niñez, en gran parte define que gustos e intereses tendremos -(pero no siempre es así)- Es un proceso en gran parte definido por la forma de crianza de  nuestros padres y por la manera en como ellos nos tratan, nos enseñan y lo que nos REGALAN, digo lo que nos regalan porque de allí se deduce mi dilema sobre un cuerpo supuestamente perfecto; el regalo favorito de mis padres hacia mi eran las BARBIES y con ello se convirtió en mi regalo favorito, en cada ocasión quería una barbie, si me ponían una carita feliz en la escuela quería que me dieran una, si cumplía años quería que me dieran una, si veía una nueva en propagandas quería que me la compraran, si mi papá salía de viaje cuando llegaba siempre esperaba ver de su maleta una barbie… Era tal mi gusto por estas muñecas delgadas y siempre a la moda que mi habitación giraba en torno a ellas, tenía aproximadamente 80 barbies, más camitas, la casita, el baño y todos los accesorios que se puedan contar sobre ellas, con ello surgió mi gusto por el rosado y por el fucsia. No me considero una mujer “plástica” pero estoy en total acuerdo con las cirugías hago énfasis en esto porque es gracias a estas hermosas muñecas de cabellos largos, caras simétricas y cuerpos delgados que manejo una autoestima tan escaza, tan fugaz, tan devorada por los medios y por quienes me rodean, soy susceptible a los comentarios de quien me rodea, no me considero gorda ni en lo más mínimo -en caso de ser así ya sería un problema de salud física y mental- debido a que soy extremadamente delgada, pero no me considero una mujer que pueda cautivar la mirada o el interés o en un caso extremo el amor de un hombre, no pienso que todo debe ser el físico pero si se que los hombres las prefieren brutas. Todo ahora es tan superficial, tan fugaz, tan inconstante que el dilema de la belleza se queda corto para las múltiples necesidades masculinas.
No dependo en mi vida de una relación sentimental pero sí me llama la atención estar rodeada en gran parte del género masculino, prefiero los amigos hombres y el chocolate derretido, me fascinan las fresas con helado de vainilla si es light mucho mejor, pero si es en crepes prefiero vainilla y mora, deleito mi vida con la ensalada de la barra que ofrecen en este lugar, disfruto de la compañía de mi madre y odio de mi padre su lado conservador y su disgusto por los tatuajes, en cambio disfruto de sus abrazos aunque sean escasos.
Estudio audiovisual pero la mayoría de las veces veo las películas como una enamorada del cine, del arte y no como todo un proyecto audiovisual. En ocasiones vivo un mundo de fantasía en el que el tiempo se vuelve inagotable para soñar otras veces veo la cruel realidad y el tiempo cada vez es más corto para vivir mi vida tal como la quiero vivir y no con las cohibiciones que yo misma deje poner en ella desde niña….Me quiero tatuar un dragón chino de agua en mi omoplato derecho con un letrero que salga de su boca -“change”-; este es mi año, el año del dragón, el año del cambio, esta soy yo, inconstante, insaciable, incansable.

1 comentario:

  1. Me gusta la historia un tanto atropellada, pero espero verla en imágenes cuando hagas la historia de tu vida a un ritmo trepidante

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