HOJA
DEBIDA - NATALIA PERDOMO
Quiero comenzar por una
experiencia que quizás marco en gran parte mi forma de ser y en múltiples
ocasiones de pensar…
La manera en la que vivimos
nuestra niñez, en gran parte define que gustos e intereses tendremos -(pero no
siempre es así)- Es un proceso en gran parte definido por la forma de crianza
de nuestros padres y por la manera en
como ellos nos tratan, nos enseñan y lo que nos REGALAN, digo lo que nos regalan
porque de allí se deduce mi dilema sobre un cuerpo supuestamente perfecto; el
regalo favorito de mis padres hacia mi eran las BARBIES y con ello se convirtió
en mi regalo favorito, en cada ocasión quería una barbie, si me ponían una
carita feliz en la escuela quería que me dieran una, si cumplía años quería que
me dieran una, si veía una nueva en propagandas quería que me la compraran, si
mi papá salía de viaje cuando llegaba siempre esperaba ver de su maleta una
barbie… Era tal mi gusto por estas muñecas delgadas y siempre a la moda que mi habitación
giraba en torno a ellas, tenía aproximadamente 80 barbies, más camitas, la
casita, el baño y todos los accesorios que se puedan contar sobre ellas, con
ello surgió mi gusto por el rosado y por el fucsia. No me considero una mujer “plástica”
pero estoy en total acuerdo con las cirugías hago énfasis en esto porque es
gracias a estas hermosas muñecas de cabellos largos, caras simétricas y cuerpos
delgados que manejo una autoestima tan escaza, tan fugaz, tan devorada por los
medios y por quienes me rodean, soy susceptible a los comentarios de quien me
rodea, no me considero gorda ni en lo más mínimo -en caso de ser así ya sería
un problema de salud física y mental- debido a que soy extremadamente delgada,
pero no me considero una mujer que pueda cautivar la mirada o el interés o en
un caso extremo el amor de un hombre, no pienso que todo debe ser el físico
pero si se que los hombres las prefieren brutas. Todo ahora es tan superficial,
tan fugaz, tan inconstante que el dilema de la belleza se queda corto para las
múltiples necesidades masculinas.
No dependo en mi vida de una
relación sentimental pero sí me llama la atención estar rodeada en gran parte
del género masculino, prefiero los amigos hombres y el chocolate derretido, me
fascinan las fresas con helado de vainilla si es light mucho mejor, pero si es
en crepes prefiero vainilla y mora, deleito mi vida con la ensalada de la barra
que ofrecen en este lugar, disfruto de la compañía de mi madre y odio de mi
padre su lado conservador y su disgusto por los tatuajes, en cambio disfruto de
sus abrazos aunque sean escasos.
Estudio audiovisual pero la
mayoría de las veces veo las películas como una enamorada del cine, del arte y
no como todo un proyecto audiovisual. En ocasiones vivo un mundo de fantasía en
el que el tiempo se vuelve inagotable para soñar otras veces veo la cruel
realidad y el tiempo cada vez es más corto para vivir mi vida tal como la
quiero vivir y no con las cohibiciones que yo misma deje poner en ella desde
niña….Me quiero tatuar un dragón chino de agua en mi omoplato derecho con un
letrero que salga de su boca -“change”-; este es mi año, el año del dragón, el
año del cambio, esta soy yo, inconstante, insaciable, incansable.
Me gusta la historia un tanto atropellada, pero espero verla en imágenes cuando hagas la historia de tu vida a un ritmo trepidante
ResponderEliminar