viernes, 10 de febrero de 2012

Viaje al sexo


Viaje al sexo...

Mientras me hallaba parado en el agua, recibiendo la fresca sensación del viento en mi cara, palpando las pequeñas rocas que están introducidas en el fondo del agua, sintiendo como la corriente del agua que me arrastra poco a poco hacia la cascada, escuchando el bello estruendo del agua golpear contra las rocas, el silbido del viento, el cantar de las aves, el sonido de las ramas agitándose…

¡Qué carajo es esto! ¡Despierta! No son posibles tales pensamientos ¿Es una utopía? Seguramente, no hay realidad, lo único que hay son miles de sentimientos y emociones… El sexo ¿qué es? No importa; lo que interesa es vivirlo, sentirlo, elevar las emociones hasta el punto del éxtasis; aventurarse en un viaje al sexo, querer experimentar, desear, negarse a sí mismo, conocer el más allá, romper barreras, cruzar la línea de lo imposible, crear el mundo perfecto.

No es una cuestión de pensar, sino de sentir: sentir que viajas al mundo ideal, al mundo de los dioses, donde todo es posible y no hay restricciones ni prohibiciones, donde te consume el fuego de la pasión… ¡vaya viaje! Viaje que todos queremos disfrutar; pero, hay que regresar a la molesta realidad, anhelando una vez más viajar y adentrarnos en ese maravilloso mundo incomparable, indescriptible e inigualable.

Juan David Velásquez

1 comentario:

  1. Mucha AGUA en el primer párrafo, si es una reflexión está pobre. Trabajar más y desarrollar, comparar, cotejar, establecer paralelos en fin, muy crudo.

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